Cuidado de una traqueotomía

Cuando usted estuvo en el hospital

Una traqueotomía es la cirugía para hacer un orificio en el cuello que vaya hasta la tráquea. Si usted la necesita sólo por un tiempo corto, se cerrará posteriormente, pero algunas personas necesitan el orificio por el resto de la vida.

El orificio se necesita cuando la vía respiratoria se bloquea o para algunas afecciones que dificultan la respiración. Usted puede necesitar una traqueotomía si está con un respirador (ventilador) durante mucho tiempo.

Después de hacer el orificio, se coloca una cánula plástica allí para mantenerlo abierto. Se ata una cinta alrededor del cuello para mantener la cánula en su lugar.

La cirugía se hace en el hospital. Antes de salir de allí, usted debe ser capaz de:

  • Limpiar, reemplazar y succionar la cánula
  • Mantener húmedo el aire que respira
  • Limpiar el orificio con agua y jabón suave o agua oxigenada
  • Cambiar el apósito del orificio
No realice actividad vigorosa ni ejercicio fuerte durante 6 semanas después de la cirugía. Es posible que usted no sea capaz de hablar después de la operación. Solicítele al médico que lo remita a un logopeda que le ayude a aprender a hablar con su traqueotomía.

Cuidados personales

Usted tendrá una pequeña cantidad de moco alrededor de la cánula, lo cual es normal. El orificio en el cuello debe ser rosado e indoloro.

Es importante mantener la cánula libre de moco espeso. Usted debe llevar consigo una cánula adicional por si la que tiene puesta se tapa. Una vez que ponga la cánula nueva, limpie la vieja y manténgala consigo para repuesto.

Cuando tosa, tenga una toalla de papel o un pedazo de tela listo para atrapar el moco proveniente de la cánula.

La nariz ya no mantendrá húmedo el aire que usted respira. Hable con el médico acerca de cómo mantener húmedo el aire que respira y cómo evitar tapones en la cánula.

Algunas formas comunes de mantener húmedo el aire que respira son:

  • Poner una gasa o tela mojada sobre la parte externa de la cánula y mantenerla húmeda.
  • Usar un humidificador en su casa cuando el calefactor esté encendido y el aire esté seco

Unas cuantas gotas de agua con sal (solución salina) aflojarán un tapón de moco espeso. Ponga unas gotas en la cánula y la tráquea, luego respire profundamente y tosa para ayudar a que el moco suba.

Proteja el orificio en su cuello con una tela o cubierta de traqueotomía cuando salga. Estas cubiertas también pueden ayudar a mantener su ropa limpia de moco y hacer que los ruidos respiratorios sean más silenciosos.

No inhale agua, alimento, talco ni polvo. Cuando se duche, cubra el orificio con una cubierta de traqueotomía. Usted no podrá ir a nadar.

Para hablar, necesitará cubrir el orificio con un dedo, una tapa o con una válvula para hablar.

A veces el tubo se puede tapar; entonces podría hablar normalmente y respirar a través de la nariz y la boca.

Cuidar su traqueotomía

Una vez que el orificio en el cuello no le duela a causa de la cirugía, límpielo con hisopos (Q-tips) o un trozo de algodón al menos una vez al día para prevenir una infección.

El vendaje (apósito de gasa) entre la cánula y el cuello ayuda a atrapar moco y también impide la fricción entre la cánula y el cuello. Cambie el vendaje cuando esté sucio, por lo menos una vez al día.

Cambie las cintas (ataduras de la tráquea) que mantienen la cánula en su lugar si se ensucian. Cerciórese de sostener la cánula en el lugar cuando cambie la cinta. Asegúrese de que le quepan dos dedos bajo la cinta para garantizar que no esté demasiado apretada.

Cuándo llamar al médico

Llame al médico si tiene:

  • Fiebre o escalofríos
  • Enrojecimiento, hinchazón o dolor que está empeorando
  • Sangrado o supuración del orificio
  • Tos o dificultad para respirar, incluso después succionar la cánula
  • Náuseas o vómitos
  • Cualquier síntoma nuevo o inusual
Llame al número local de emergencias si la cánula de traqueotomía se le cae y no puede reemplazarla.

Referencias

Noah Z, Budek C. Chronic severe respiratory insufficiency. In: Kliegman RM, Behrman RE, Jenson HB, Stanton BF, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 19th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2011:chap 412.


Actualizado: 8/30/2012
Versión en inglés revisada por: Neil K. Kaneshiro, MD, MHA, Clinical Assistant Professor of Pediatrics, University of Washington School of Medicine; and Denis Hadjiliadis, MD, Assistant Professor of Medicine, Division of Pulmonary, Allergy and Critical Care, University of Pennsylvania, Philadelphia, PA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 911. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997- A.D.A.M., Inc. La reproducción o distribución parcial o total de la información aquí contenida está terminantemente prohibida.
adam.com