Absceso de Bartolino
Definición
Es una acumulación de pus que forma una protuberancia (hinchazón) en una de las glándulas de Bartolino, las cuales están localizadas a cada lado de la abertura vaginal.
Nombres alternativos
Absceso de Bartholin; Glándula de Bartolino infectada
Causas, incidencia y factores de riesgo
Un absceso de Bartolino se forma cuando se presenta una obstrucción de una pequeña abertura (conducto) de la glándula, lo cual hace que el líquido en dicha glándula se acumule y puede infectarse. El líquido puede acumularse durante muchos años antes de que se presente el absceso.
Con frecuencia, el absceso aparece rápidamente en algunos días y se torna muy caliente e inflamado. La actividad que ejerza presión sobre la vulva, al igual que caminar y sentarse, pueden causar un dolor lacerante.
Síntomas
- Una protuberancia sensible a cada lado de la abertura vaginal
- Fiebre
- Dolor durante la relación sexual
Signos y exámenes
Un examen pélvico revela una glándula de Bartolino agrandada y sensible. En mujeres de edad avanzada, puede recomendarse una biopsia para descartar un tumor.
Cualquier drenado de líquido o flujo vaginal se enviará a un laboratorio para su análisis.
Tratamiento
Los baños de asiento tibios cuatro veces al día, durante varios días, por lo general proporcionan algo de alivio y hacen que el absceso se abra y drene por sí solo. Sin embargo, la abertura generalmente es muy pequeña y se cierra de forma rápida antes de completarse el drenado.
Una pequeña incisión quirúrgica que puede drenar por completo el absceso proporciona el mayor alivio y la recuperación más rápida. Este procedimiento puede hacerse bajo anestesia local en el consultorio médico. Se puede utilizar un catéter (sonda) para dejar que el drenado del absceso continúe mientras el área cicatriza.
Se pueden prescribir antibióticos, pero normalmente no son necesarios si el absceso se drena en forma apropiada.
El procedimiento de marsupialización se puede considerar en mujeres con abscesos repetitivos. El procedimiento implica la creación de una abertura pequeña y permanente de manera quirúrgica para ayudar a que la glándula drene. A las mujeres con quistes de Bartolino persistentes y grandes también se les puede practicar este procedimiento.
El médico puede recomendar la extirpación de las glándulas si los abscesos siguen reapareciendo.
Expectativas (pronóstico)
La probabilidad de una recuperación total es excelente y aproximadamente en el 10% de los casos el absceso reaparece.
Es importante tratar cualquier infección vaginal que se pueda diagnosticar al mismo tiempo que el absceso.
Complicaciones
Se puede desarrollar un quiste crónico del conducto de Bartolino. En mujeres de más de 40 años de edad, una inflamación de la glándula de Bartolino puede indicar que hay un tumor canceroso en la glándula, aunque esto es muy poco común.
Situaciones que requieren asistencia médica
Solicite una cita con el médico si se nota una protuberancia dolorosa e inflamada en los labios cerca de la abertura vaginal que no mejora en 2 a 3 días con tratamiento casero. Llame igualmente si el dolor es muy fuerte e interfiere con la actividad normal.
Asimismo, llame al médico si usted tiene uno de estos quistes y presenta fiebre por encima de los 40° C (100.4 grados Fahrenheit).
Prevención
El absceso de Bartolino puede presentarse sin ninguna causa específica, de manera que no hay una forma específica de prevenirlo.
Referencias
Birnbaumer DM, Anderegg C. Sexually transmitted diseases. In: Marx JA, ed. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 7th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2009:chap 96.
Butler KH. Incision and drainage. In: Roberts JR, Hedges JR, eds. Clinical Procedures in Emergency Medicine. 5th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2009:chap 37.
Versión en inglés revisada por: Linda J. Vorvick, MD, Medical Director, MEDEX Northwest Division of Physician Assistant Studies, University of Washington, School of Medicine; Susan Storck, MD, FACOG, Chief, Eastside Department of Obstetrics and Gynecology, Group Health Cooperative of Puget Sound, Redmond, Washington; Clinical Teaching Faculty, Department of Obstetrics and Gynecology, University of Washington School of Medicine. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.


