Fiebre Q

Definición

Es una infección bacteriana que puede afectar los pulmones, el hígado, el corazón y otras partes del cuerpo.

Nombres alternativos

Fiebre de Query

Causas

La fiebre Q se encuentra en todo el mundo y es causada por la bacteria Coxiella burnetii. La bacteria afecta ovejas, cabras, vacas, gatos, pájaros, roedores y garrapatas, al igual que algunos otros animales. Los animales infectados esparcen esta bacteria en:

  • Los productos del parto
  • Los excrementos
  • La leche
  • La orina

Generalmente, los humanos adquieren la fiebre Q al inhalar gotitas contaminadas expulsadas por los animales infectados. El consumo de leche cruda ha causado la infección en pocos casos. Las personas que se encuentran en un riesgo más alto de contraer la enfermedad son:

  • Los granjeros
  • Los empleados de laboratorios que trabajan con la bacteria Coxiella burnetii
  • Quienes trabajan con ganado bovino y lácteos
  • Veterinarios

Entre las personas que se encuentran en un riesgo más alto de contraer la enfermedad están aquéllas con problemas en las válvulas del corazón o sistemas inmunitarios debilitados.

Síntomas

Generalmente transcurren alrededor de 20 días después de la exposición a la bacteria para que se presenten los síntomas. La mayoría de los casos son leves, aunque se ha informado de algunos casos graves.

Los síntomas de la fiebre Q aguda pueden ser:

  • Tos seca
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolor articular
  • Dolores musculares

Otros síntomas pueden abarcar: 

  • Dolor abdominal
  • Dolor torácico
  • Salpullido
  • Piel amarilla (ictericia)  

Los síntomas de la fiebre Q crónica pueden ser:

  • Escalofríos
  • Fatiga
  • Sudores fríos
  • Fiebre prolongada
  • Dificultad para respirar

Pruebas y exámenes

El médico sospechará de la fiebre Q en personas que hayan estado expuestas a la bacteria Coxiella burnetii y que desarrollen:

  • Endocarditis
  • Síntomas seudogripales
  • Hepatitis
  • Neumonía

La fiebre Q se diagnostica con un examen de sangre para anticuerpos (serología).

Tratamiento

El tratamiento principal para la fiebre Q es con antibióticos. Se recomienda la doxiciclina para tratar la fiebre Q aguda en su estado inicial.

Si usted tiene la infección por más de 6 meses, se denomina fiebre Q crónica. El médico puede recetarle doxiciclina e hidroxicloroquina. Es posible que se necesite tomar antibióticos por varios meses o años.

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico para las personas que reciben tratamiento en las etapas iniciales de la fiebre Q generalmente es bueno.

La fiebre Q crónica requiere un tratamiento prolongado con antibióticos. El médico debe hacer chequeos frecuentes para constatar que la enfermedad no haya retornado.

Posibles complicaciones

  • Infección ósea (osteomielitis)
  • Encefalitis (infección del cerebro)
  • Infección de las válvulas del corazón (endocarditis)
  • Inflamación del revestimiento del corazón (pericarditis)
  • Inflamación del músculo del corazón (miocarditis)
  • Infección del hígado (hepatitis)
  • Cicatrización pulmonar (fibrosis pulmonar intersticial)
  • Meningitis
  • Neumonía

Cuándo contactar a un profesional médico

Coméntele al médico si presenta síntomas de la fiebre Q, en particular si cree que ha estado expuesto a la bacteria. Aunque hay muchas enfermedades diferentes que pueden causar síntomas similares, puede ser necesaria la evaluación para la fiebre Q.

Prevención

Las personas que se encuentran en riesgo, como los granjeros y los veterinarios, deben siempre:

  • Eliminar cuidadosamente los productos animales que puedan estar infectados.
  • Desinfectar cualquier área contaminada.
  • Lavarse muy bien las manos.

La pasteurización de la leche también puede ayudar a prevenir la fiebre Q.

El tratamiento oportuno puede impedir que la fiebre Q inicial se vuelva crónica.

Referencias

Marrie TJ, Raoult D. Coxiella burnetii (Q fever). In: Mandell GL, Bennett JE, Dolin R, eds. Principles and Practice of Infectious Diseases. 7th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Churchill Livingstone; 2009:chap 189.

Raoult D. Rickettsial infections. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Cecil Medicine. 24th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2011: chap335.


Actualizado: 10/6/2012
Versión en inglés revisada por: David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine. Jatin M. Vyas, MD, PhD, Assistant Professor in Medicine, Harvard Medical School; Assistant in Medicine, Division of Infectious Disease, Department of Medicine, Massachusetts General Hospital. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.
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