Meningitis tuberculosa
Definición
Es una infección de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal (meninges).
Ver también:
Nombres alternativos
Meningitis por TB; Meningitis por tuberculosis
Causas, incidencia y factores de riesgo
La meningitis tuberculosa es causada por el Mycobacterium tuberculosis, la bacteria que causa la tuberculosis y que se disemina al cerebro desde otro sitio en el cuerpo.
Entre los factores de riesgo se pueden mencionar:
- SIDA
- Consumo de alcohol en forma excesiva
- Tuberculosis pulmonar
- Sistema inmunitario debilitado
La meningitis tuberculosa es un trastorno muy poco común en los Estados Unidos.
Síntomas
Los síntomas por lo regular aparecen gradualmente y pueden abarcar:
- Fiebre y escalofríos
- Cambios en el estado mental
- Náuseas y vómitos
- Sensibilidad a la luz (fotofobia)
- Dolor de cabeza intenso
- Rigidez en el cuello (meningismo)
Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad:
- Agitación
- Fontanelas abultadas
- Disminución del estado de conciencia
- Alimentación deficiente o irritabilidad en los niños
- Postura inusual con la cabeza y el cuello arqueados hacia atrás (opistótonos)
Signos y exámenes
El examen físico generalmente mostrará:
- Frecuencia cardíaca rápida
- Fiebre
- Cambios en el estado mental
- Rigidez en el cuello
Para cualquier paciente que se sospeche que tiene meningitis, es importante llevar a cabo una punción lumbar ("punción raquídea"), en la cual se toma una muestra del líquido cefalorraquídeo (LCR) para su análisis. Cuando el médico sospecha tuberculosis, es posible que sea necesario obtener más de una muestra de LCR para hacer el diagnóstico.
Los exámenes que se pueden hacer abarcan:
- Biopsia del cerebro o las meninges
- Hemocultivo
- Radiografía de tórax
- Análisis del LCR para conteo de células, glucosa y proteína
- Tomografía computarizada de la cabeza
- Tinción de Gram, otras tinciones especiales y cultivo de LCR
- Reacción en cadena de la polimerasa (RCP) del LCR
- Prueba cutánea para tuberculosis (PPD)
Tratamiento
El tratamiento implica el uso de algunos fármacos antituberculosos al mismo tiempo, como se hace para la tuberculosis pulmonar. Algunas veces, el tratamiento se tiene que iniciar si sólo se sospecha el diagnóstico, no si se ha comprobado, con el fin de salvar la vida de la persona.
El tratamiento generalmente dura al menos 12 meses. Igualmente, se pueden utilizar esteroides sistémicos.
Expectativas (pronóstico)
La meningitis tuberculosa es potencialmente mortal sin tratamiento. Se requiere un seguimiento a largo plazo para detectar infecciones repetitivas (recaídas).
Complicaciones
- Daño cerebral
- Acumulación de líquido entre el cráneo y el cerebro (derrame subdural)
- Hipoacusia
- Hidrocefalia
- Convulsiones
Situaciones que requieren asistencia médica
Acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si sospecha meningitis en un niño que tenga los siguientes síntomas:
- Dificultades para alimentarse
- Llanto chillón
- Irritabilidad
- Fiebre persistente e inexplicable
Llame al número local de emergencias si presenta cualquiera de los síntomas graves que aparecen en la lista de arriba. La meningitis puede convertirse de manera rápida en una afección potencialmente mortal.
Prevención
En áreas donde la tuberculosis es más común, la vacuna BCG puede ayudar a prevenir las formas severas de esta enfermedad, como la meningitis, en niños muy pequeños.
El tratamiento de las personas que tienen evidencias de una infección de tuberculosis inactiva (latente) puede prevenir la diseminación de la enfermedad. Una infección latente se puede detectar por medio de una PPD positiva.
Referencias
Iseman MD. Tuberculosis. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 345.
Swartz MN. Meningitis: bacterial, viral, and other. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 437.
Versión en inglés revisada por: David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, University of Washington School of Medicine; and Jatin M. Vyas, PhD, MD, Assistant Professor in Medicine, Harvard Medical School, Assistant in Medicine, Division of Infectious Disease, Department of Medicine, Massachusetts General Hospital. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.


